Cuna de colecho Petite marmotte

Bebés y el calor de verano: consejos para dormir mejor

Todos lo sabemos por experiencia que en verano, el calor se hace especialmente incómodo y a veces incluso insoportable sobretodo durante la noche.  El bochorno, ruidos repentinos, cambios de ambiente y de horarios… hacen que conciliar el sueño sea casi un reto y aún más para los bebés y niños pequeños.

Existen distintas pautas que facilitarán el descanso de tu bebé en vacaciones, pero estas en concreto ayudarán a tu bebé a descansar mejor en temporadas con olas de calor.

1. Comprueba la temperatura de la habitación

Sí tenemos en cuenta que la temperatura más adecuada para que un niño pueda dormir y descansar bien ronda entre los 18 y 22ºC, podemos estar en problemas porque en muchos sitios de España las temperaturas mínimas ya superan los 23ºC.

En estos casos lo mejor que puedes hacer es mantener las ventanas y puertas abiertas durante la noche y a primera hora de la mañana y cerrarlas y bajar persianas en las horas centrales del día. De esta forma, el calor del día no calentará la habitación de tu bebé.

bebés y el calor en la cuna

También podemos refrescar la habitación con el aire acondicionado o el ventilador, pero debemos hacerlo un tiempo antes de que el niño acceda al interior. No es recomendable dejarlo encendido toda la noche, ya que puede resecar las mucosas del pequeño.

2. Ropa para dormir

Es importante que el pequeño esté cómodo con la ropa que lleva. Lo ideal es que sea de un tejido natural que facilite la transpiración, como es el algodón 100% orgánico. Con costuras planas y sin etiquetas para prevenir roces.

En Petite Marmotte contamos con un gran abanico de pijamas y sacos de dormir, todos hechos de suave algodón orgánico y totalmente libres de tóxicos. Son lo más recomendado para pieles atópicas ya que respetan la suave y delicada piel del bebé y la protegen de cualquier sustancia química para que nada interrumpa su descanso.

Para el calor de verano prueba a utilizar colores suaves y claros, relajan al bebé y retienen menos el calor. 😉

3. Ropa de cama

Con la ropa de la cuna o cama ocurre lo mismo que con la ropa del bebé, lo ideal es que sea de algodón 100% orgánico. Durante el verano, con un juego de sábanas de algodón orgánico podría ser suficiente. Son mucho más suaves y fresquitas que las sintéticas y ayudan a que el niño no sude.

Además de las sabanas, siempre es recomendable un nido de colecho, también de algodón 100% orgánico. En nuestros nidos el bebé se sentirá seguro y descansará mejor en cualquier época del año. Son super cómodos, suaves y ligeros, puedes llevártelo de viaje y tu bebé dormirá como en casa.

Consejo: Mantén fuera de la cuna (o cama ) todos los peluches, juguetes o accesorios ajenos que puedan generar más calor y obstaculizar el flujo del aire. 

4. Mucha hidratación

Al igual que tú, en verano los bebés necesitan mucha hidratación. Con el calor, la sudoración aumenta y el organismo necesita reponer líquidos con más frecuencia. Mantener a tu bebé hidratado es importantísimo, tanto con el pecho si aún está con la lactancia materna como con un biberón de agua para que no sufra un golpe de calor o una deshidratación. Ten en cuenta que son mucho más susceptibles a estos riesgos debido a su pequeño peso corporal y las altas tasas de metabolismo para el agua y los electrolitos.

Para evitarlo recuerda que debes darle líquidos con frecuencia durante el día y por la noche. Si ya es más mayorcito, puedes dejarle un biberon con agua cerca u ofrecerle agua o pecho cuando despierte por la noche. Eso le aliviará y le ayudará a dormir mejor.

5. Un baño con agua tibia antes de dormir

Bañar a tu bebé antes de dormir puede hacer verdaderas maravillas. Sin duda, es el momento perfecto. El agua relaja los músculos y provoca una sensación de frescura corporal ayudando a tu bebé a dormir mejor. Al mismo tiempo, puedes aprovechar este momento para darle suaves masajes corporales y así convertirlo en una forma de comunicación entre ambos.

A la mayoría de los bebés les encanta el contacto físico. Un suave masaje corporal transmite cercanía y calidez, relajando los músculos y los nervios, y por lo general hace que el bebé esté más relajado y con sueño.

El baño es un momento muy especial para los bebés y para sus padres, pero antes de desvestirlo hay que comprobar la temperatura del cuarto de baño y la del agua. Lo mejor es un baño con agua tibia, que no esté demasiado fría ni caliente, porque así la temperatura de su cuerpo bajará y no notará más calor al salir. Si lo haces con agua más fría, la sensación de calor aumentará cuando le saques de la bañera.

Hablando de cifras, podría decirse que en circunstancias normales la temperatura media de un bebé está entre 36,5 ºC y 37,5 ºC. Pero hay que recordar que los bebés son mucho más sensibles a los cambios de temperatura, por eso se recomienda crear un ambiente cálido en la habitación del baño, entre unos 20 y 25 ºC. Y en cuanto a la temperatura del agua, lo ideal es que esté a unos 37 ºC. De esta forma evitaremos cambios bruscos de temperatura.

¿Y tú, qué sueles haces para afrontar las altas temperaturas con tu bebé? Seguro que si sigues estos consejos tu bebé dormirá mejor y tú descansarás un poco más también.

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